Lugar: Quetzaltenango, Guatemala

Grabado y transcrito por Justin Shenk y Lena Dorfschmidt

 

Nosotros desde niños éramos una familia pobre. No teníamos nada para decirte. Empezamos a trabajar en mi caso a los siete años en diferentes actividades agrícolas. En la construcción, en la mecánica, en la carpintería […] – una forma de colaborar con la familia. Casi todos mis hermanos también tenían que trabajar, porque es una característica en Guatemala trabajar toda la familia cuando no hay una capacitad económica, cuando no tienes acceso, cuando no tienes lo básico para vivir. Trabajamos, estudiamos. Entonces era en estos momento que un tío, un hermano de mi mamá, ya participaba en el movimiento. […] 1980. [Yo estaba] pequeño. Me interesaba mucho y escuchaba yo de la guerra. En la radio era difícil. No podías escuchar nada. En la televisión – no. Bueno… no teníamos televisor. Me gustaba ver los movimientos estudiantes en Xela. Movimientos fuertes contra el gobierno, la represión. También escuchamos con los amigos que hay pobreza. Con la pobreza hay que exigir derechos. Servicio. Educación. Trabajo. No para unos, para toda la sociedad. Y es cuando mi madre nos contaba de que ella tenia diez años, tenia diez años cuando fue la invasión de Estados Unidos a Guatemala. Tres tíos […] hermanos de ella que estudiaron, eran maestros, participaron en el gobierno de la revolución de Arbenz Gúzman. Participaron y el FBI hizo una lista […] de aproximadamente 15,000 guatemaltecos que eran considerados comunistas. Había que capturarlos, secuestrarlos, asesinarlos. Muchos fueron encarcelado, fueron al asilo, un asilo interno, huían internamente de Guatemala. Cuando llegaron la policía secreta a las casas, en el caso de ella a buscar el abuelo, […] donde estaban los hijo, los comunistas. La policía secreta usaba la violencia, golpes contra los niños, niñas, y robaba. O sea que ella creció con este miedo, con esta imagen de la represión fuerte del comunismo. Entonces nos contaba eso en el 1980 cuando el tío, el ultimo, el mas pequeño, ya estaba en la resistencia en la universidad nacional. El tuvo que huir, esconderse tuvo que abandonar a la tía, los niños. Tuvo que huir internamente en Guatemala.

Fue en este momento que tuve yo acceso a libros. Bueno mi madre escondió los libros en la casa. Yo los encontré y empezé a leer filosofía. Tenía como trece años. Historia de Guatemala. Estos libros que yo encontré, fueron los que me motivaron. A decir necesitamos hacer algo. Porque yo acuerdo con otro primo dijimos, “Qué hacemos? Están […] amenazando de muerte a la familia. Qué hacemos?” Algo teníamos que hacer.

Y es en este momento que yo leí la historia de filosofía marxista. Mi forma de pensar cambió. Nada de iglesia, nada de dios. […] Mi familia era católica liberal. Yo no participé en algunas actividad de la iglesia. Entonces ellos lo que hicieron era llevarme a una escuela. La escuela era pública, pero en este momento la educación era como clandestina. […] Al segundo día de estar en esta situación fue cuando emepezé a [entender] lo que era teología de la liberación. Una educación cristiana basada en las ideas de cristo, en ideas progresistas, en ideas liberarías. Ellos nos […] dieron mucha información revolucionaria en este proceso de educación de una semana. Nueve días. Estudiar todos los días. Al terminar esta clase los padres nos dijeron, “Bueno, hay un compromiso. Todos tienen un compromiso en la familia, en el barrio, en colonia, en la escuela, incluso en la iglesia: Cambiar. En el trabajo, si no hay justicia: Exigir justicia, salarios, salvar de la pobreza, salvar de la represión, injusticia social. Todo.” Entonces éramos mas de 200, solo hombres, jóvenes que participaban en este proceso. Y recuerdo que algunos padres fueron asesinados.

Otros compañeros [de ellos] ya no escucha más, por esto, que se fueron a la guerrilla. Nos dijeron, “Un compromiso – es personal – si no hay justicia social si el sistema quiere violencia, pues hay que usar la violencia. Los que se quieren ir a la guerrilla, se pueden irse a la guerrilla. Los que quieren hacer trabajos del cambio en la escuela, en la casa en el trabajo, lo pueden hacer.” Ahí fue la decisión. Es cuando ya empezamos […] a trabajar en el trabajo. […] Pues mi primera tarea fue organizar. A los trabajadores, a los amigos les decía, “Hay que pedir salarios.” Nos pagaban un quetzal para fabricar ropa. Por un pantalón que tu hacías, una chumpa, un quetzal. [..…] 1985. Ahí fue mi primera actividad. Yo sabia que hacia, pero no decía quien era. Solamente ya tenía instrucciones de hacer la educación pública, secundaria.

Ya participaba aprendiendo de las personas, estudiantes grandes. A hacer una huelga, a participar, estar en las manifestaciones. Pero con una causa. No solo participar, […] a participar pero mi base fue saber la historia desde este momento a buscar mas información del movimiento. Porqué la guerra? Porqué la pobreza? Porqué la represión? Porqué las dictaduras militares? Ya hablamos con muchos amigos. Hablaba con mi tío que estuvo en la resistencia. Me da instrucciones, no instrucciones, sino clases de historias, de libros. Después, ya fuimos integrándonos a la Universidad Nacional. Ya con más contactos. Con gente que estaba en las diferentes estructuras. Para un trabajo más fuerte. […] Yo empecé a  estudiar.

Yo acuerdo que en estos momentos muchos negaban estudiar en la Universidad Nacional. Era peligroso. Era peligroso. Yo acuerdo que la Universidad de Quetzaltenango cerró por un tiempo. En el área que quería estudiar. O las clases eran en casas particulares, porque había mucha vigilancia. A los guías se los conocía como orejas. Hay orejas. Estaban controlando todo movimiento. En las escuelas públicas como en la Universidad Nacional. Es una negación de todo esto. Escuchaba yo que en este momento era peligroso pensar. Peligroso criticar el sistema. Era peligroso decir que no había democracia, que había violaciones de derechos humanos. Era peligroso. [..] Y estar en la universidad era un sinónimo de que eras comunista. Eras guerrillero. Todo. Posiblemente, de cien estudiantes por ejemplo diez si participaban en el movimiento. O veinte o veinticinco. Porqué? Porque era un proceso. Cómo integrar gente al movimiento.

Pero lo haces desde allí, tienes que leer mucho. Tienes que justificar porque estás en este movimiento. Porque estás en contra del sistema. Desde diferentes posiciones de sectores. Si hablas con la gente que estuvo en la resistencia ellos saben la historia. Porqué? Porque es necesario, fue necesario conocer los problemas para que la gente comprenda porqué la crítica. Porqué estar en contra de los programas económicos por ejemplo en el lugar. Entonces hay que leer. Toda la historia. Todos los conflictos sociales.

Entonces en la universidad como en las escuelas públicas durante estos años habían reuniones, pero uno recibía la invitación muy reservado. No era decir bueno vamos a invitar a cincuenta. Eran solo actitudes del estudiante. Cómo era el estudiante? Cuál era su conocimiento. Cual era tu forma de participar en una manifestación. Entonces en esto hay gente arriba que te mira. Gente que te analiza y vos no sabes nada. Yo un día le dije a un amigo – Yo sabía que estaba el en ORPA – yo le dije, […] “Vos, yo quiero estar en la guerrilla.2 El me dijo, “Ya estás en el movimiento. Porqué? Porque cuando uno le dice, puedes hacer esto. Si.” Entonces se dieron estas situaciones. Diferentes grupos. Todos los grupos que participaron – diferentes acciones o actividades. Y que todo fue, todos estos sectores participaron con diferentes funciones.

Entonces algo que yo recuerdo, esto me lo dijeron… En la casa el papá o la mamá cuando el hijo empezaba a estudiar en la universidad… es vulgar, pero es una expresión que fue común. Que dicen a la hija o al hijo, “Por favor si vas a estudiar no vas participar en mierdas.” Así decían. O sea en grupos de música, de teatro, movimientos de estudiantes, o sea eran diferentes. Habían diferentes actividades. Entonces el papá o la mamá decía, “Por favor no vayas a participar en mierdas. A estudiar vas y punto. Y regresas.” Pero te gustaba grupos de tenis, de música, de teatro, con una estructura de estudiantes – en todos estos espacios era donde estaba el contacto. Es ahí donde muchos estudiantes decidieron irse. A abandonar la universidad, la familia y a la montaña. Desaparecidos. En Guatemala fue mas fuerte la participación de la mujer, jóvenes y hombre en los grupos clandestinos. A repartir propaganda, pintar, hacer grafitos de los grupos guerrilleros. Hablar de la represión., Muchas actividades. Pero todo esto no tiene una conexión con la misma historia. Es una injusticia que viene desde la invasión de España hasta ahí.

Yo recuerdo cuando un amigo – era mas o menos jefe – decía, “Que si yo queria irme ya para la montaña.” Yo le dije no. Dos cosas. Primero era como un poco de miedo. No es fácil. Dije bueno si es necesario voy, pero la que me hizo decir no fue la experiencia que vivió mi madre.  1980 la persecución de la familia. Ella nos dio este recuerdo se vivía en […] intranquilidad. Dónde está su hermano? Puyando. Y hoy, en el noventa, otra vez yo voy a desaparecer? Porque aquí la persona que desaparecía no decía nada. Entonces a crear esta zozobra. En caso de nosotros, los latinos, hay mas sentimientos en la mamá que en el papá. El hijo o la hija es como es como es. Pero es el hijo o la hija. Y ahí está la mama con mucha preocupación.

Entonces ahí es cuando yo decidí me voy a fijar mas en el trabajo político. En la organización campesina. En organización política. En comunidades . Estábamos en Capahuil. Campesinos Cabahuil. Desde ahí, desde diferentes estructuras trabajando con la gente. Íbamos a la comunidad, íbamos a educar ahí, pero no decíamos qué tipo de educación.  Sabías qué ibas a hacer, qué ibas a enseñar. Lo que ibas a compartir. Una forma de cómo organizar a la gente. Para exigir sus derechos. Eso fue lo que en el caso mío pues me siento satisfecho estar en esta situación. No me gustó las fiestas, me gustaba mas leer, estar en las reuniones. Yo siempre digo uno hace un buen trabajo donde uno se siente bien. Donde hay cosas, desde mi punto de vista, de los social, político, económico. Me intereso mucho desde que tenia estos trece [..…] años. Dejé por un lado la religión. No me interesó. Encontré formación que hizo la iglesia, el cristianismo, buscamos información de la inquisición. Entonces decía esto es nada bueno. En la teología de la liberación aprendimos mucho de las iglesias protestantes. Cómo trabajaban en Guatemala y cómo siguen trabajando hoy en día. Hay intereses políticos, intereses económicos. Todo esto. Y un camino de dominación. Es un método de dominación para el sector social, sector popular, sector que no tiene educación. Entonces todo esto, repito, es muy fundamental la educación y real. Una educación que transforma la persona y ya si preguntamos a la gente, “Qué piensan de los proyectos de la globalización económica?” Te dicen, “Son excelentes. Es el desarrollo de Guatemala.” Pero cuando sabemos quienes viven de estos beneficios y quienes se han hecho ricos a través de la historia es un grupo pequeño. Entonces siempre hemos tenido presente en esto

Esto cuando uno busca toda esta información a veces decimos es como enojarse otra vez. No camina, no avance sino retroceden el tiempo y en las escuela yo siempre digo no enseñan la historia. El programa de educación no enseña la historia. Acá te enseñan una historia muy superficial. Y qué hacemos con estas ideas de una historia romántica. En un momento tenía la posibilidad de trabajar en unas escuelas privadas e igual. Ahí te dicen qué tenés que enseñar. No tenés la libertad te enseñar la historia. […] En las escuelas públicas tenemos el mismo problema. El sector de educación tiene problemas de presupuesto. El lógico que el maestro protesta, pero el maestro a veces no tomo responsabilidad de enseñar. […] Si uno quiere empezar los procesos de cambio, no es necesario [tener muchos recursos]. Desde el mismo movimiento aprendimos que uno puede enseñar de diferentes formas. Compartir lo que sea posible con la gente para ir cambiando ideas. Tener una imagen del país que queremos todos. […]

Uno tiene la posibilidad de aprender desde la pobreza. Valorar la pobreza y esto te enseña trabajar. Yo ahora digo que yo no soy de la idea de que hay que regalar. No es bueno regalar. Hay que enseñar a la gente a organizarse para producir. Pero yo lo que veo es que en el campo muchas ONG llevan este trabajo de desorganizar a las comunidades. De regalarlas para formar un paternalismo, un materialismo. Porque la gente cuando esta acostumbrada que le den, le dan, le dan, le dan, invitan a una comunidad, a una familia, una mujer, un hombre, un joven si quiere participar, lo primero que dice es, “Cuánto me vas a dar? Si me das cien Quetzales participo.” Esto es típico en comunidades en Guatemala. Entonces la educación las ONG… yo siempre digo comom cristianismo que es Guatemala se necesita una tolerancia desde las diferentes posiciones, y cambiar. Aprendemos como era la iglesia no vamos a terminar con la pobreza, con la justicia. No vamos a terminar con los problemas. Hay que actuar, hay que accionar.

Y es en este contexto de la formación que fuimos escuchando mucha música también. Creo que escuchamos mucha música que fue […] la motivación de muchos estudiantes, campesinos. Fue la inspiración.

Toda esta música era prohibida. […] Yo recuerdo un día en el centro comercial entré a buscar un disco. Un disco grande de Walawau. Fue peligroso. Esta música fue prohibida en Guatemala. […] El que escucha esta música, era… primero si escuchas esta música en tu casa: Una captura, una tortura, posiblemente asesinado. Porque ellos decían que los que escuchan esta música son comunistas. Son guerrilleros. Eso era la idea. Entonces en la universidad como en las escuelas públicas cuando habían manifestaciones grandes ahí podías escuchar esta música con un volumen alto. Que era el corazón de […] la resistencia. La policía no te podía… a destruir la manifestación de 5.000 estudiantes. […] No era peligroso. Porqué? Porque el líder se protege. Muchos usaban pañuelos.

5,000. 2,000. No significaba que todos eran líderes, pero los líderes en posiciones más estratégicas. Eso era una forma de controlar.

Cuando la teoría de la liberación era lo mismo. Había música que criticaba a la iglesia. La posición de la iglesia contra la justicia social. Te hacía una reflexión […] Todo fue un conjunto de acciones. Como te repito, yo aprendí poco. Mi participación, yo la llamo, fue poquita en la misma guerrilla. Otros fueron mas años. Ocho años en la guerrilla. Quince años. Unos que fueron veinte años, quince años, diez años. Mi instrucción fue mirar cómo es el movimiento de los militares de las reservas militares, quiénes son, cómo […] organizar una actividad política militar. Fue poco. Lo que podía, trabajando, estudiando, acciones y educación política.

Me gusta. [..] Es parte de mi vida. Nadie me puede quitar esto. No es por dinero. Porque en todas las estructuras siempre te ponen en la mente de que todo lo que haces lo tienes que hacer por amor. Si yo estoy bien económicamente, tengo buena casa, buen trabajo. Si quiero cambiar, tengo que accionar. Voy a morir en el proceso, no sé. Esto es parte de la vida. Repito en el pasado estudiantes abandonan el estudio, unos de medicina, de leyes, de agricultura… Fueron vigilados por la policía secreta, fueron secuestrados, torturados y asesinados. […]

Ahora lo seguimos haciendo. A veces los domingos vamos a las comunidades, a hablar con la gente. Como funciona el sistema político, el estado la salud, la educación, la pobreza. […] Una forma de ir despertando a la gente.

 

 

Justin Shenk

Cofounder, web developer of Open History Project, and student in Osnabrück, Germany.

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